14.10.09

Angel


Antes, hace un mes era un ser sin ganas de vivir la vida. Lo hacía, es cierto pero en realidad sólo lo hacía porque debía hacerlo, porque no tenía el valor de acabar con ella y porque a decir verdad nada me motivaba en serio. Estudio algo que me gusta es cierto, pero todo en mi vida se volvía monótono y tedioso. Nada de lo que pudiese hacer cambiaba esa realidad. El amor de mis amigos se volvía siempre insuficiente y pese a que disfrutaba de su preciada compañía nada llenaba ese vacío que sentía en mi pecho.
Un día, una silueta pareció frente a mis ojos como un ángel sacada de las pinturas renacentistas de las catedrales barrocas pintadas por artistas dotados de un talento digno de ser envidiado. La silueta era de un muchacho alto, delgado, de tez morena y con una sonrisa que resplandecía en la oscuridad de mi mente. Es verdad mi actos eran serenos y algo distantes, pero este muchacho poco a poco comenzó a adentrarse en la oscura y densa selva de mi corazón. A cortar esas enredaderas de miedos y preocupaciones. A llenar esa copa de desesperanza con sueños y alegrías. Con su mirada me dijo que la vida merecía ser vivida, que no hay un mundo oscuro y que mi noche (la cual adoro) no debía ser tan oscura, que podía caminar bajo la luz de la luna y que si me daba miedo aun, él me llevaría de la mano.
Robó mi corazón, tomó mi alma y la secuestro, dejándola cautiva junto con la suya. En la mejor compañía que esta podría estar. Ahora toma de mi mano y mi cuerpo se estremece haciendo que mi corazón palpite a tan fuerte que siento que se desboca. Con sus abrazos, me toma y me hace sentir como un niño pequeño en los brazos de su madre, protegido y cálido. Como si nada ni nadie pudiesen dañarme y sus besos hacen que pierda el aliento y hacen aparecer esos suspiros que me hacen hiperventilar de sobremanera.
Lo malo, es que junto con esos encuentros existe también un hasta luego. Mis caminos a casa se vuelven largos y tristes y el solo hecho de decir “nos vemos” se vuelve una proeza. En las noches abrazo mi almohada fingiendo que es su pecho para así poder conciliar el sueño. Pero siempre me apego a la idea de que existe el mañana y así sólo pienso que no queda mucho para volver a verlo, abrazarlo, besarlo y descansar entre sus brazos.
Así fue como mi vida dio un giro de 360º. Ahora camino de la mano junto a quien me salvó de la oscuridad y el pesimismo de mi mente y me mostró que la vida vale la pena ser vivida y que juntos lograríamos cumplir nuestros sueños.

Te Amo

14.9.09

Bribón



Comencé a leer un libro en el parque y hora de costumbre, después de tomar asiento debajo de un pino tome el libro y comencé a leer desde la mitad donde lo había dejado en mi visita anterior. No sé cuanto tiempo pasó, quizá abre dado vueltas unas siete u ocho paginas del libro cuando él se sentó frente a mí. Su semblante era algo extraño y denotaba algo de tristeza, trate de ignorarlo y seguí leyendo. – Yo, yo soy un bribón entre los sabios y un sabio entre los bribones.- Lo quedé mirando con algo extrañado y dudoso, la verdad, no sabía si dirigirle algunas palabras o simplemente ignorarlo. - ¿El profesor del deseo? ¿Lo leíste?- pregunte haciendo alusión al libro estaba leyendo. Quedó algo pensativo y guardo silencio. De pronto, una gota de tristeza se asomo a través de su rostro. – No, tuve un profesor del deseo hace tiempo y la verdad es que sufrí mucho.- No supe que decirle.- ¿Tienes un cigarro? – Me preguntó mientras yo pensaba en lo que me acababa de decir.- Eh, si claro… toma… - saqué mi cajetilla, la abrí y se la estiré para que sacara un cigarrillo, él estiro su mano y tomó dos de estos. Sacó fuego de su chaqueta y encendió uno después de guardar otro en al bolsillo, fumó hasta la mitad y después se levantó.- Por cierto, nunca he leído el libro, sólo leí la parte trasera.

9.9.09

Tu pecho por mi almohada.



En noches cuando no te tengo cerca, apoyo la cabeza en mi almohada y simulo que es tu pecho para así conciliar el sueño.

5.9.09

Under the rain


La noche parecía algo escalofriante; no me di cuenta de lo mojado que estaba hasta cuando pare gracias al semáforo. De mis zapatillas salían pequeñas burbujas de agua, estaba seguro de que pescaría un resfriado. Pero me daba igual, quería verlo y estaba algo atrasado, como es de costumbre.
Crucé Miraflores mientras corría por Huérfanos, me estaba esperando solo una cuadra más al norte, en la esquina en la cual se había hecho habitual nuestras citas. Cuando llegue a Santa Lucia gire hacia la izquierda y por fin pude divisarlo, estaba ahí bajo la lluvia y sin un paraguas, tanto o más mojado que yo. Pero al parecer a él también le daba igual el agua, es mas, nos agrada la lluvia, nos recuerda al día de nuestra primera cita, cuando sentados en la terraza del jardín japonés del cerro santa lucia, descansamos abrasados esperando que lloviese. Fue entonces cuando la lluvia comenzó a caer suave e intermitente, la que fue testigo de nuestro primer beso.
Ahora se supone que pasearíamos por esos mismos lugares, pero a mi me preocupaba su salud; y a él la mía. ¡Ha! ¡Que paradojal! Si es por eso mejor ni uno de los hubiese salido de casa, pero había pasado una semana sin verle y las llamadas ya me sabían a poco, quería verlo, abrazarlo y besarlo como aquella primera vez bajo la lluvia de principios de septiembre.
No demoré en llegar a su lado. – Llegas algo tarde.- dijo en tono de reclamo pero con una sonrisa en el rostro. –En verdad lo siento, es que el tráfico estaba asqueroso.- dije en tono de disculpas correspondiéndole la sonrisa.- No importa. Por lo menos… ¿vas a saludarme?- Se acercó a mi, él es tanto mas alto que yo, me abrazó y mi cara reposó un rato en su pecho. Alcé la vista y él me miraba… ¡Dios mío! ¡Que cara más bella!- el impulso fue irresistible, solo me apoyé en las punta de mis mojadas zapatillas para poder besarlo.

31.8.09

Yo sólo acariciaba su ego.


Él sólo me buscaba cuando estaba triste, cuando estaba decepcionado de la vida o cuando alguna mujer había roto su corazón. Yo, yo siempre estaba ahí para él, pero no solo por amistas, o no tan sólo por eso. Le amaba y le amé hasta darme cuenta de todo, yo sólo era esa cuota de cariño a su ego cuando este estaba por los suelos.
Yo era quien lo hacía sentir importante y querido cuando se sentía solo ¿Y cómo no? Si le amaba, y él lo sabía, yo soñaba con respirar su aliento y disfrutar uno de sus besos, pero el nunca me correspondió y sus palabras siempre me dijeron eso, mas no sus actitudes y gestos.
Lloré, grité y hasta intente usar la salida fácil, pero aun así seguí. Seguí estando ahí para él. Pero él sólo me usaba para creerse el ser mas importante del mundo, y lo era por lo menos para el mío.
Me provocaba con sus gestos y actitudes pero cuando a mí se me desaparecía todo rastro de cobardía e intentaba besarle apartaba su cara y negaba todo. Después de todo sólo quería que yo acariciase su ego.
Ahora él está bien y se revuelca con cuanta mujer quiere mientras yo me revuelco en mi miseria y mis llantos, sufriendo por un tipo que sólo me usó para sentirse mejor.
La besa frente a mí y ella disfruta de los besos que yo siempre quise probar. Recién ahora me doy cuenta de estúpido que he sido estos últimos tres años, derramando mis lágrimas por una causa perdida desde el principio. Porque el nunca me amó sólo necesitaba que yo acariciase su ego.

16.8.09

Puzzle


La verdad es que no lo entiendo. Todo empezó como un común acuerdo de placer. Sé donde todo comenzó pero no sé donde diablos estoy parado ahora.
Camilo es alguien difícil de entender. Después de nuestro placentero encuentro, debo admitir me sentí muy confundido y si le sumo a eso la gran cantidad de dobles de él que he visto en la calle y en la micro, en pocas palabras me estoy volviendo loco. Loco por un exquisito niño con el cual compartí tan solo una tarde y se llevó algo de mí, que aun no se con exactitud que es. Quizá deba hacer un inventario de mis posesiones espirituales y reclamarlo de regreso.
Pero es difícil saber que pasa por su cabeza. El otro día sin aviso me habló por ese bendito programa de conversaciones, escribiendo un mensaje bastante poco entendible y al momento de preguntar no hace nada mejor que cerrar la sesión. Es que en verdad ese tipo me tiene la cabeza hecha un puzle a medio hacer.

31.7.09

please! somedoby stop me!

¡Por favor! Que alguien me detenga, estoy a punto de cometer una locura, o algo parecido producto de mis hormonas que no se controlan. Pero quiero hacerlo, quiero dejarme llevar por mis instintos aunque sea alguna vez. Pero las consecuencias, esas malditas consecuencias me hacen retroceder.